España, también denominado Reino de España, es un país transcontinental, miembro de la Unión Europea, constituido en Estado social y democrático de derecho y cuya forma de gobierno es la monarquía parlamentaria. Su territorio, con capital en Madrid, está organizado en diecisiete comunidades autónomas, formadas a su vez por cincuenta provincias; y dos ciudades autónomas.
España se sitúa tanto al sur de Europa Occidental como en el norte de África. En Europa, ocupa la mayor parte de la península ibérica, conocida como España peninsular, y las islas Baleares (en el mar Mediterráneo occidental); en África se hallan las ciudades de Ceuta (en la península Tingitana) y Melilla (en el cabo de Tres Forcas), las islas Canarias (en el océano Atlántico nororiental), las islas Chafarinas (mar Mediterráneo), el peñón de Vélez de la Gomera (mar Mediterráneo), las islas Alhucemas (golfo de las islas Alhucemas) y la isla de Alborán (mar de Alborán). El municipio de Llivia, en los Pirineos, constituye un exclave rodeado totalmente por territorio francés. Completa el conjunto de territorios una serie de islas e islotes frente a las propias costas peninsulares.
ESPAÑA IBERA
Iberos fue el nombre que los griegos dieron a los habitantes originarios de la Península Ibérica. Se trataba de diversos pueblos diferenciados. Evidencias arqueológicas, antropológicas y genéticas estiman que llegaron a la península en el periodo Neolítico (5000-3000 años a.C.). Hay corrientes que estiman que procedían de las regiones mediterráneas situadas más al este y otras que consideran que formaban parte de los habitantes originales de Europa occidental (Irlanda, Gran Bretaña y Francia), los creadores de la gran cultura megalítica sobre la que tantas muestras se conservan aún en España.
Uno de los principales testimonios del desarrollo cultural con personalidad propia de los iberos es su lengua, de la que se han encontrado numerosos textos en excavaciones. Se conocen tres tipos de escrituras paleo-hispánicas: la escritura del suroeste, la meridional y la ibérica levantina. Sólo la levantina se ha podido descifrar en parte por la existencia de monedas escritas en esta lengua y en latín. Pero en su mayoría, las lenguas iberas, al no estar emparentadas con otra lengua conocida, no se ha podido descifrar aún.
Algunas muestras de arte íbero son: La Bicha de Balazote (Albacete) del siglo VI a. C., el Guerrero de Porcuna (Jaén) del siglo V a. C., la Dama de Elche (Alicante), datada entre los siglos V y IV a. C. y la Dama de Baza (Granada) del siglo IV a. C.
De entre todos los iberos que habitaban la Península Ibérica, las fuentes históricas mencionan a los tartesios y a sus descendientes turdetanos y túrdulos como los más cultos de entre ellos. Efectivamente la civilización de Tartessos fue la primera que se conoce en la Europa Occidental. Esta civilización tendría ya otro nombre a la llegada de los romanos, llamándose entonces Turdetania a la región que habitaban.
Los celtas, tribus originarias de los Alpes que compartieron una cultura iniciada en la edad de hierro (1200 BC-400 AD) cruzarían los Pirineos en dos grandes migraciones: en el siglo IX y VII a. C., estableciéndose en su mayor parte al norte (Galicia, Asturias, Cantabria, y norte de Castilla), donde se mezclaron con los iberos para conformar el grupo llamado celtíbero. Este pueblo no sólo se estableció en el norte de España, sino también en Francia, Islas Británicas y parte del este de Europa.
Parece ser que las montañas en que vivía el pueblo vasco nunca fueron penetradas por ningún tipo de invasión, por lo que se considera que esta población estuvo en estas tierras sin mezclarse desde muy antiguo. También su lengua tiene raíces antiquísimas por lo que hoy no se encuentran paralelos con ninguna otra conocida.
Fenicios, Griegos y Cartaginenses
Los fenicios llegaron a la Península Ibérica hacia el 1104 a. C. Después comenzarían a fundar ciudades como Onuba (hoy Huelva) y factorías comerciales para apoyar sus frecuentes relaciones comerciales con este pueblo, como Gadir (hoy Cádiz) en el s. VIII a.C., Malaca ( hoy Málaga) y Abdera (hoy Adra, Almería) en el s. VII a.C.
Los griegos se instalan más al norte de la costa, en Rhodes (Rosas) y Emporion (Ampurias), en la actual Cataluña, encontrando a los iberos y dando las primeras referencias de este pueblo. También fundan la ciudad Akra Leuka (Alicante).
Con la derrota de Tiro a manos sirias, los fenicios que habían fundado la ciudad de Cartago se independizan fundando el Estado Púnico. A partir de aquí comenzarían una campaña imperialista dirigida al dominio del Mediterráneo, algo que significaría el fin de la independencia de los pueblos iberos y de la alta civilización de Tartessos.
En España hay tres puntos considerados los más céntricos. Meco cuenta con la tradición y hasta con una bula papal que le permitía comer carne los viernes de Cuaresma por su distancia al mar. Sin embargo, con un mapa topográfico en la mano, la localidad más lejana a la costa española es Nombela (Toledo) , que dista 364 km del mar mientras que el centro de la Península está en término de Pinto (Comunidad de Madrid) . (Fuente: Instituto geográfico nacional)
Época prerromana
Aunque las excavaciones arqueológicas y los fósiles resultantes encontrados en España en la Sierra de Atapuerca sugieran que la Península Ibérica fue poblada ya desde hace 1,2 millones de años, no fue sino hasta hace aproximadamente 35.000 años que los humanos modernos llegaron por primera vez a la península, viajando desde el norte a pie. La mejor prueba de la presencia del hombre del Cromañón (o tal vez incluso del Neanderthal) son las famosas pinturas de la Cueva de Altamira en el norte de España, unas pinturas creadas entre los 35.600 y 13.500 años antes de Cristo.
Según fuentes consultadas, los dos principales pueblos históricos de la Península Ibérica fueron los íberos, un pueblo que habitó la vertiente mediterránea de la península del noreste al sureste, y los celtas, un pueblo del norte, que habitaron la costa atlántica, en la parte central del norte, noroeste y suroeste de la península. Además, los vascos, en número muy inferior, ocuparon la zona occidental de la cordillera de los Pirineos y las zonas adyacentes.
La "semi-mítica ciudad" de Tarteso apareció en el sur de la Península Ibérica aproximadamente el año 1100 aC, una ciudad donde floreció el comercio de oro y plata con los fenicios y los griegos, según relatan los escritos de Estrabón y varios escritos bíblicos. Entre los años 800 y 300 aC, navegantes fenicios y griegos establecieron colonias comerciales a lo largo de la costa mediterránea. Por un breve tiempo, los cartagineses mantuvieron control sobre gran parte de la vertiente mediterránea de la península, hasta que fueron derrotados por los romanos en las guerras púnicas.
Hispania: el Imperio Romano y el Reino Gótico
Hispania era el nombre dado a la región ahora conocida como España durante el Imperio Romano. Durante la Segunda Guerra Púnica, el Imperio Romano, que se hallaba en constante expansión, capturó colonias comerciales cartagineses de la costa mediterránea desde el año 210 al 205 aC aproximadamente. En total, le llevó al imperio romano dos siglos para conquistar la Península Ibérica, aunque posteriormente mantuviera el control sobre la región durante seis siglos.
Debido a su ubicación geográfica y sus puertos en el Mediterráneo y el Atlántico, Hispania se convirtió en un importante depósito del mercado romano y una de las regiones más importantes del Imperio. Fue durante la época del imperio romano, que Hispania experimentó un importante cambio cultural, que terminaría dejando una impresión permanente. Las culturas y las lenguas de los pueblos ibéricos y celtas se latinizaron poco a poco bajo el dominio romano. El cristianismo fue introducido en el siglo I dC, o al comienzo de la era común y a finales del siglo segundo ya se había extendido por todo el territorio. Hoy en día podemos comprobar como la mayoría de las lenguas de España, la religión y la base de sus leyes se remontan a este período histórico, uno de los más importantes de su historia.
España, situada en el sur de Europa, tiene una superficie de 505.935 Km2.
España, con una población de 47.394.223 personas, se encuentra en la posición 30 de la tabla de población, compuesta por 196 países y presenta una moderada densidad de población, 94 habitantes por Km2.
Su capital es Madrid y su moneda Euros.
España es la economía número 14 por volumen de PIB. Su deuda pública en 2020 fue de 1.345.440 millones de euros, con una deuda del 119,9% del PIB está entre los países con más deuda respecto al PÎB del mundo. Su deuda per cápita es de 28.388€ euros por habitante.
La última tasa de variación anual del IPC publicada en España es de julio de 2021 y fue del 2,9%.
España destaca por estar entre los países con mayor tasa de desempleo del mundo
Hay algunas variables que pueden ayudarle a conocer algo más si va a viajar a España o simplemente quiere saber más sobre el nivel de vida de sus habitantes.
El PIB per cápita es un muy buen índicador del nivel de vida y en el caso de España, en 2020, fue de 23.690€ euros, por lo que se encuentra en el puesto 36 de los 196 países del ranking de PIB per cápita.
En cuanto al Índice de Desarrollo Humano o IDH, que elabora las Naciones Unidas para medir el progreso de un país y que en definitiva nos muestra el nivel de vida de sus habitantes, indica que los españoles tienen una buena calidad de vida.
Si la razón para visitar España son negocios, es útil saber que España se encuentra en el 30º puesto de los 190 que conforman el ranking Doing Business, que clasifica los países según la facilidad que ofrecen para hacer negocios.

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